9 de febrero de 2012

LO QUE HA DADO LA TECNOLOGÍA


Por: Edver Augusto Delgado Verano

¿Qué hacer ante los constantes cambios de la humanidad, ¿qué hacer si los múltiples inventos tecnológicos y los descubrimientos científicos acorralan por todas partes al ser humano y a cada instante le gritan al oído sus supuestos y omnipotentes poderes? 

Ante esto, lo primero que debe quedar claro es que la ciencia y la tecnología no han podido dar la última palabra, porque si fuera así, no abundarían los conflictos sociales y las constantes paradojas en la vida, no morirían muchos en soledad y todos estarían más cerca de la verdad. 

Se sabe que existen, gracias a la tecnología, grandes facilidades para el ser humano pero de igual forma ha aumentado la intolerancia, la mentira y se ha anchado la autopista de la discriminación, la xenofobia, el racismo, el rechazo y la indiferencia social. 

Por la tecnología, los seres humanos han encontrado satisfechas muchas de sus inquietudes, pero no por ello, la sociedad es más unida, más tranquila, más humana y comparte mejor sus puntos de vista. 

Con la tecnología se ha aumentado el consumo, pero no el tener, porque hoy se consume más, se disfruta menos y se paga más, pero se hace menos y, con todo eso, la sociedad tiene precio pero no valor, disfruta de posesiones pero ha reducido el sentido de la vida y los valores humanos. 

La tecnología ha permitido descubrir el mundo, pero no encontrarlo; porque por un lado están las posibilidades y por el otro el sin sentido y la falta de conciencia sobre lo que ofrece él a cada instante, para bien del mismo hombre. 

Hoy, con la constante transformación del mundo, se vive en espacios más grandes pero con mayor soledad, se conoce más pero se entiende menos y sobre todo, se cuenta con más facilidades pero con mucho menos tiempo. Se ha agrandado el espacio pero reducido el tiempo. 

La velocidad acompaña a la tecnología y en la velocidad se desintegra la esencia del ser humano y con él, sus sueños, sus metas, sus ideales y todas esas utopías que -en la historia- lo han mantenido vivo, sonriente y dispuesto. Lo que es hoy, mañana no lo es, lo que se tiene al instante no se tiene ya que el cambio construye superficiales gustos y necesidades. 

El hombre gracias a la tecnología, ha caminado mucho, pero amado muy poco, porque por ella, ha aumentado su indiferencia, su odio y cada día él, se ama menos. Han sido tan grandes los pasos dados con la ayuda de la tecnología que se ha llegado a la luna y tan cortos -esos pasos- que no se ha llegado a la esencia misma del ser, que es donde está la verdad que permite lo suficiente para vivir con sentido.


4 de febrero de 2012

... para Reflexionar.

¿Qué es importante y qué es fundamental?

... para Pensar.


"Conócete a ti mismo, conocerás a los demás y descubrirás a Dios"

16 de octubre de 2011

El mar del conocimiento

EL MAR DEL CONOCIMIENTO
THE SEA OF KNOWLEDGE
Por: Gloria Amparo Gómez Esguerra.
Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados,

sin tratar de abrirlos jamás. René Descartes

.
Y allí estaba yo, sola en la inmensidad del océano, en una pequeña embarcación. Sin embargo no sentía temor, tan sólo tenía en mi mente una frase que mi madre siempre nos repetía desde pequeños… ”¿de que vale ser un mar de conocimientos si no se tiene un centímetro de profundidad?” y mientras escuchaba una y otra vez la voz de mi madre, repitiendo siempre el mismo cuestionamiento, noté con asombro, como de esas aguas aparentemente turbias, empezaban a emerger una especie de escotillas, como las de un submarino, como las que siempre he imaginado del Nautilius.
.
Me quedé muy quieta, bueno lo quieta que se puede uno quedar mientras la balsa va a la deriva, y poco a poco quedé completamente rodeada por estos extraños aparatos, que ya en la superficie parecían gigantes tubos transparentes, y noté con gran asombro, que había una palabra en cada uno de ellos, así aquel “tubo” tenía escrito sicología, otro, etica, el de más allá ontología, otro metafísica, antropología, sociología, siquiatría, política, teología, astrología y muchas más palabras que no alcanzo a recordar.
.

De pronto, con gran ímpetu emergió uno que llamó poderosamente mi atención, era epistemología, si claro, pensé para mí, bueno tampoco había nadie más a quien decirle, esa palabra la he escuchado durante todo el semestre en la universidad, significa el estudio del conocimiento científico. A lo lejos en el horizonte vi a la hermenéutica, como si se riera de mis precarios conocimientos sobre tanto y tanto textos que he leido durante mi ya larga existencia, pues como bien saben, ella se encarga de analizar descifrar e interpretar un mensaje o un texto.
.
Sin pensarlo mucho y viendo que cabía por la apertura de aquel extraño tunel, me deslicé por la epistemología, hacia el fondo del mar. A medida que descendía noté que no necesitaba oxigeno para respirar, que no tenía frio ni calor, que no importaba que mis gafas no las tuviera puestas, allí en ese mundo los sentidos parecían no tener ninguna relevancia, y noté como todo estaba compuesto por ideas de diversa índole.
.
También observé que si bien en la superficie cada uno poseía una entrada, en el fondo, todos estaban interrelacionados, conectados como un gran sistema, además creo que los límites eran más bien de mi percepción que de la realidad del lugar, porque siendo completamente transparentes, no se podía establecer donde iniciaba uno ni donde iba a terminar.
.
Lamenté muchísimo no recordar los nombres de tantos y tan afamados filósofos, nunca pensé que fuera a extrañar lo que aprendí en la escuela, pero allí estaban: vivos, renovados, actuales.
.
En aquel lugar estaban las ideas que representaban el conocimiento de la realidad, bueno, las identifiqué porque en estos días estuvimos analizando algunas de ellas: Estaban los dogmáticos, con sus verdades ya establecidas, sus oponentes, los escépticos que se niegan a dar juicios, los relativistas y subjetivistas que opinan que todo depende de quien observa, los pragmáticos que suponen que el conocimiento se da por la experiencia y la práctica, y por último, los seguidores del criticismo según los cuales el hombre si puede llegar a conocer la verdad, pero que es necesario que esté dispuesto a asumir una actitud crítica ante el conocimiento. Este grupo llamó mucho mi atención y me sentí identificada con esta idea, porque para llegar al conocimiento debemos tener en cuenta la forma como conocemos y como se nos presentan los objetos para ser conocidos.
.
Así, aparecieron las ideas origen del conocimiento; el racionalismo que propone que el conocimiento tiene su origen en la razón, a partir de la capacidad de pensar, y por tanto, la razón es la única que nos puede proporcionar un criterio de verdad de nuestro conocimiento. También vi al empirismo, para quien el conocimiento del hombre es fruto de la experiencia y, en medio de ellos estaba el intelectualismo, no por causalidad en medio, sino, porque en su concepto, ambas (la razón y la experiencia) son necesarias para la generación del conocimiento.
.
Las ideas están representadas en Pitágoras, Sócrates, Platon, Aristóteles, San Agustín, Tomas de Aquino, Maquiavelo, Descartes, Kant, Marx, Nietzsche, Freud y otros tantos. Vaya… siempre me dijeron que ya habían muerto, pero no, aquí están en toda su esencia!, son muchos más, solo que ahora no tienen figura humana, son ideas que fluyen sin cesar, que van y vienen, a la espera de alguien del mundo exterior que quiera venir a experimentar esa inefable alegría de compartir conocimientos…, pero son tan pocos, se queja San Agustín, ya su mundo no quiere analizar, se pierden entre la tecnología y las cadenas de la edad atómica y olvidaron su esencia, sus principios.
.
Yo, sigo siendo optimista y les digo que no es así, yo estudio en la Universitaria Agustiniana y en ella, se han propuesto fomentar el desarrollo científico y tecnológico a través de la investigación, con el aprovechamiento de las capacidades y habilidades científicas de toda la comunidad educativa. Bueno, como decía, insistí en mostrarles que si hay muchas personas que están interesadas en aprender, en reaprender y entender la realidad que nos circunda, sin embargo es tan vasto el universo, que tan solo logramos conocer una pequeña parte de él. Justo en ese momento veo a alquien que pasa raudo cerca de mí y no me reconoce, se trata de Édver, si el mismo Édver Delgado que tu y yo conocemos, nuestro profesor de investigación quien sembró en nosotros una semilla sobre la importancia del conocimiento, la cual empieza a germinar en muchos. Entonces les digo: es un buen ejemplo, es un grano de arena, pero por algo se empieza.
.
De pronto, sentí que me faltaba el aire, que ya no podía respirar y una idea que pasaba rauda a mi lado me dijo: se acabó tu tiempo, pero cómo, solicité, apenas estoy comenzando a comprender… Si, se acabó tu tiempo – insistió la idea – debes volver al mundo exterior.
.
Yo no estaba dispuesta a dejarme vencer por aquella idea, yo quería conocer más porque el conocimiento nos hace mejores y yo deseo ser cada día mejor. Como si leyera mi pensamiento me dijo, no te preocupes, puedes volver, pero para ello, debes regresar a tu mundo, leer, estudiar, analizar la información y cuando ya tus conocimientos sean mayores, podrás regresar, no antes. En tu lenguaje, para que me entiendas, el conocimiento que adquieras en tu mundo será el tanque de oxígeno que te permitirá regresar para experimentar ese conocimiento que has adquirido, así que vé y prepárate. Nosotros no iremos a ningún lado, aquí estaremos esperándote cuando estés preparado, como dicen en su mundo: “cuando el estudiante está preparando, aparecerá el maestro”.
.
De repente, sentí el cambio de la presión de la profundidad, por la velocidad con que me expulsaba aquel túnel hacia la superficie marítima, y en ese momento, escuché la alarma que me indicaba que era hora de levantarme!.

9 de febrero de 2012

LO QUE HA DADO LA TECNOLOGÍA


Por: Edver Augusto Delgado Verano

¿Qué hacer ante los constantes cambios de la humanidad, ¿qué hacer si los múltiples inventos tecnológicos y los descubrimientos científicos acorralan por todas partes al ser humano y a cada instante le gritan al oído sus supuestos y omnipotentes poderes? 

Ante esto, lo primero que debe quedar claro es que la ciencia y la tecnología no han podido dar la última palabra, porque si fuera así, no abundarían los conflictos sociales y las constantes paradojas en la vida, no morirían muchos en soledad y todos estarían más cerca de la verdad. 

Se sabe que existen, gracias a la tecnología, grandes facilidades para el ser humano pero de igual forma ha aumentado la intolerancia, la mentira y se ha anchado la autopista de la discriminación, la xenofobia, el racismo, el rechazo y la indiferencia social. 

Por la tecnología, los seres humanos han encontrado satisfechas muchas de sus inquietudes, pero no por ello, la sociedad es más unida, más tranquila, más humana y comparte mejor sus puntos de vista. 

Con la tecnología se ha aumentado el consumo, pero no el tener, porque hoy se consume más, se disfruta menos y se paga más, pero se hace menos y, con todo eso, la sociedad tiene precio pero no valor, disfruta de posesiones pero ha reducido el sentido de la vida y los valores humanos. 

La tecnología ha permitido descubrir el mundo, pero no encontrarlo; porque por un lado están las posibilidades y por el otro el sin sentido y la falta de conciencia sobre lo que ofrece él a cada instante, para bien del mismo hombre. 

Hoy, con la constante transformación del mundo, se vive en espacios más grandes pero con mayor soledad, se conoce más pero se entiende menos y sobre todo, se cuenta con más facilidades pero con mucho menos tiempo. Se ha agrandado el espacio pero reducido el tiempo. 

La velocidad acompaña a la tecnología y en la velocidad se desintegra la esencia del ser humano y con él, sus sueños, sus metas, sus ideales y todas esas utopías que -en la historia- lo han mantenido vivo, sonriente y dispuesto. Lo que es hoy, mañana no lo es, lo que se tiene al instante no se tiene ya que el cambio construye superficiales gustos y necesidades. 

El hombre gracias a la tecnología, ha caminado mucho, pero amado muy poco, porque por ella, ha aumentado su indiferencia, su odio y cada día él, se ama menos. Han sido tan grandes los pasos dados con la ayuda de la tecnología que se ha llegado a la luna y tan cortos -esos pasos- que no se ha llegado a la esencia misma del ser, que es donde está la verdad que permite lo suficiente para vivir con sentido.


4 de febrero de 2012

... para Reflexionar.

¿Qué es importante y qué es fundamental?

... para Pensar.


"Conócete a ti mismo, conocerás a los demás y descubrirás a Dios"

16 de octubre de 2011

El mar del conocimiento

EL MAR DEL CONOCIMIENTO
THE SEA OF KNOWLEDGE
Por: Gloria Amparo Gómez Esguerra.
Vivir sin filosofar es, propiamente, tener los ojos cerrados,

sin tratar de abrirlos jamás. René Descartes

.
Y allí estaba yo, sola en la inmensidad del océano, en una pequeña embarcación. Sin embargo no sentía temor, tan sólo tenía en mi mente una frase que mi madre siempre nos repetía desde pequeños… ”¿de que vale ser un mar de conocimientos si no se tiene un centímetro de profundidad?” y mientras escuchaba una y otra vez la voz de mi madre, repitiendo siempre el mismo cuestionamiento, noté con asombro, como de esas aguas aparentemente turbias, empezaban a emerger una especie de escotillas, como las de un submarino, como las que siempre he imaginado del Nautilius.
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Me quedé muy quieta, bueno lo quieta que se puede uno quedar mientras la balsa va a la deriva, y poco a poco quedé completamente rodeada por estos extraños aparatos, que ya en la superficie parecían gigantes tubos transparentes, y noté con gran asombro, que había una palabra en cada uno de ellos, así aquel “tubo” tenía escrito sicología, otro, etica, el de más allá ontología, otro metafísica, antropología, sociología, siquiatría, política, teología, astrología y muchas más palabras que no alcanzo a recordar.
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De pronto, con gran ímpetu emergió uno que llamó poderosamente mi atención, era epistemología, si claro, pensé para mí, bueno tampoco había nadie más a quien decirle, esa palabra la he escuchado durante todo el semestre en la universidad, significa el estudio del conocimiento científico. A lo lejos en el horizonte vi a la hermenéutica, como si se riera de mis precarios conocimientos sobre tanto y tanto textos que he leido durante mi ya larga existencia, pues como bien saben, ella se encarga de analizar descifrar e interpretar un mensaje o un texto.
.
Sin pensarlo mucho y viendo que cabía por la apertura de aquel extraño tunel, me deslicé por la epistemología, hacia el fondo del mar. A medida que descendía noté que no necesitaba oxigeno para respirar, que no tenía frio ni calor, que no importaba que mis gafas no las tuviera puestas, allí en ese mundo los sentidos parecían no tener ninguna relevancia, y noté como todo estaba compuesto por ideas de diversa índole.
.
También observé que si bien en la superficie cada uno poseía una entrada, en el fondo, todos estaban interrelacionados, conectados como un gran sistema, además creo que los límites eran más bien de mi percepción que de la realidad del lugar, porque siendo completamente transparentes, no se podía establecer donde iniciaba uno ni donde iba a terminar.
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Lamenté muchísimo no recordar los nombres de tantos y tan afamados filósofos, nunca pensé que fuera a extrañar lo que aprendí en la escuela, pero allí estaban: vivos, renovados, actuales.
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En aquel lugar estaban las ideas que representaban el conocimiento de la realidad, bueno, las identifiqué porque en estos días estuvimos analizando algunas de ellas: Estaban los dogmáticos, con sus verdades ya establecidas, sus oponentes, los escépticos que se niegan a dar juicios, los relativistas y subjetivistas que opinan que todo depende de quien observa, los pragmáticos que suponen que el conocimiento se da por la experiencia y la práctica, y por último, los seguidores del criticismo según los cuales el hombre si puede llegar a conocer la verdad, pero que es necesario que esté dispuesto a asumir una actitud crítica ante el conocimiento. Este grupo llamó mucho mi atención y me sentí identificada con esta idea, porque para llegar al conocimiento debemos tener en cuenta la forma como conocemos y como se nos presentan los objetos para ser conocidos.
.
Así, aparecieron las ideas origen del conocimiento; el racionalismo que propone que el conocimiento tiene su origen en la razón, a partir de la capacidad de pensar, y por tanto, la razón es la única que nos puede proporcionar un criterio de verdad de nuestro conocimiento. También vi al empirismo, para quien el conocimiento del hombre es fruto de la experiencia y, en medio de ellos estaba el intelectualismo, no por causalidad en medio, sino, porque en su concepto, ambas (la razón y la experiencia) son necesarias para la generación del conocimiento.
.
Las ideas están representadas en Pitágoras, Sócrates, Platon, Aristóteles, San Agustín, Tomas de Aquino, Maquiavelo, Descartes, Kant, Marx, Nietzsche, Freud y otros tantos. Vaya… siempre me dijeron que ya habían muerto, pero no, aquí están en toda su esencia!, son muchos más, solo que ahora no tienen figura humana, son ideas que fluyen sin cesar, que van y vienen, a la espera de alguien del mundo exterior que quiera venir a experimentar esa inefable alegría de compartir conocimientos…, pero son tan pocos, se queja San Agustín, ya su mundo no quiere analizar, se pierden entre la tecnología y las cadenas de la edad atómica y olvidaron su esencia, sus principios.
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Yo, sigo siendo optimista y les digo que no es así, yo estudio en la Universitaria Agustiniana y en ella, se han propuesto fomentar el desarrollo científico y tecnológico a través de la investigación, con el aprovechamiento de las capacidades y habilidades científicas de toda la comunidad educativa. Bueno, como decía, insistí en mostrarles que si hay muchas personas que están interesadas en aprender, en reaprender y entender la realidad que nos circunda, sin embargo es tan vasto el universo, que tan solo logramos conocer una pequeña parte de él. Justo en ese momento veo a alquien que pasa raudo cerca de mí y no me reconoce, se trata de Édver, si el mismo Édver Delgado que tu y yo conocemos, nuestro profesor de investigación quien sembró en nosotros una semilla sobre la importancia del conocimiento, la cual empieza a germinar en muchos. Entonces les digo: es un buen ejemplo, es un grano de arena, pero por algo se empieza.
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De pronto, sentí que me faltaba el aire, que ya no podía respirar y una idea que pasaba rauda a mi lado me dijo: se acabó tu tiempo, pero cómo, solicité, apenas estoy comenzando a comprender… Si, se acabó tu tiempo – insistió la idea – debes volver al mundo exterior.
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Yo no estaba dispuesta a dejarme vencer por aquella idea, yo quería conocer más porque el conocimiento nos hace mejores y yo deseo ser cada día mejor. Como si leyera mi pensamiento me dijo, no te preocupes, puedes volver, pero para ello, debes regresar a tu mundo, leer, estudiar, analizar la información y cuando ya tus conocimientos sean mayores, podrás regresar, no antes. En tu lenguaje, para que me entiendas, el conocimiento que adquieras en tu mundo será el tanque de oxígeno que te permitirá regresar para experimentar ese conocimiento que has adquirido, así que vé y prepárate. Nosotros no iremos a ningún lado, aquí estaremos esperándote cuando estés preparado, como dicen en su mundo: “cuando el estudiante está preparando, aparecerá el maestro”.
.
De repente, sentí el cambio de la presión de la profundidad, por la velocidad con que me expulsaba aquel túnel hacia la superficie marítima, y en ese momento, escuché la alarma que me indicaba que era hora de levantarme!.

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